Después de 4 días sin ADSL y sin poder subir resultados, ayer, en la estación sufrí una pequeña lesión al intentar un
sprint para volver a la tienda, que había dejado momentáneamente vacía por la reclamación de un cliente.
Justo debajo del gemelo derecho, fue como si alguien me golpeara con una vara de hierro o algo así.
Terminé mi turno y me acerqué a la clínica de la mutua de mi empresa (FREMAP) y allí me diagnosticaron, con gran disgusto de la médico que me

atendió, que hubiera preferido mandarme a casa con una bolsa de hielo y aspirina, una rotura de fibras que se me curará en dos días.
Supongo que a los médicos de las mutuas les presionan para evitar el fraude y minimizar las bajas laborales, pero estuve a punto de darle dos bofetadas a la jovenzuela que me atendió, que me dijo, con absoluta falyta de respeto y empatía, y como si le hablara a un niño de 8 años que le dice a su madre que por favor no le lleve al cole:
- Vamos a ver... puedes ir a trabajar, pero tranquilo, no
te me vayas a poner a correr o a saltar...
Cuando le expliqué que mi trabajo no es, ciertamente, muy cualificado, pero que me exige estar ocho horas seguidas de pie, teniendo la prohibición expresa de sentarnos ni un momento para "no dar mala imagen" y que yo no era aficionado a correr y saltar (como se puede apreciar por mi físico, por otra parte), la cosa cambió y, un poco avergonzada, me dijo que me quedara en reposo unos días (2 o 3, tampoco más) y que me llamarían de nuevo para revisarme el martes o el miércoles.
De momento, pata en alto todo el tiempo que pueda, vendaje compresivo (no mucho, la verdad es que está un poco fofo) y algo de medicación bastarán para que pueda estar en forma otra vez. Primero para ir a currar y, sobre todo, en lo que a esta bitácora concierne, para poder volver a salir a caminar (4 infinitivos juntos, esto no puede ser gramaticalmente correcto) pronto.
De momento, llevo prácticamente 9 kilos en casi tres semanas. Está muy bien. Mi objetivo final es perder 35 kilos, o sea, ponerme en 88,300, pero antes, tengo otros hitos que marcan mi plan de acción, con metas progresivamente alcanzables: los primeros 10 kilos (113,300) que están al caer; los 15 (108,300); los 20, claro (103,300); bajar a las dos cifras (99,900); los 30 kilos (93,300) y llegar a bajar de los 90 kilos, que prácticamente, ser'mi objetivo final de 35 kilos.
Ahí estamos.